El resplandor del sol canicular exigía cubrirse los ojos para poder apreciar cada detalle del ARC Gloria, que desde la noche del jueves ancló en el mar de Coveñas.
"El embajador de Colombia ante el mundo", como lo llama el capitán de navío José Guillermo Rodríguez, su comandante, llegó al muelle coveñero luego de recorrer el Pacífico colombiano y de 9 meses de navegación por Estados Unidos y Europa.
Las notas del himno nacional amplificadas desde la embarcación se fusionaron con la brisa marina que soplaba impetuosa mientras que los oficiales y suboficiales bajaban del buque a saludar a los anfitriones que en esta oportunidad fueron los oficiales de la Base de Entrenamiento de Infantería de Marina de Coveñas, encabezada por su comandante, el coronel Sergio Serrano Álvarez.
Las maniobras de atracamiento no fueron fáciles por la postura el barco, pero sirvió para que los marineros mostraran su destreza. Luego de más de 15 minutos de ultimar detalles finalmente la grúa ubicó el puente para que la tripulación pasara del buque a la plataforma donde las cámaras fotográficas congelaban la majestuosa llegada de un grande.
En este viaje corto a aguas de Sucre navegaron a bordo 147 tripulantes, de los cuales 70 son alumnos o grumetes, y el resto oficiales y suboficiales, guiados por las manos del capitán Rodríguez. El número cambia cuando el viaje es largo. Entonces navegan 167 tripulantes.
El buque Gloria fue construido en España hace 44 años. Si bien su nombre es en honor a la esposa del ministro de Defensa de ese entonces, también traduce, en diferentes idiomas, los logros que ha alcanzado Colombia a través de la historia. Tiene 3 mástiles y 23 velas. Con estas navega más rápido que con el motor. Sus dimensiones, las que lo hacen imponente, son 76 metros de largo por 40 de alto y 10 de ancho. Ya completa 63 cruceros en los que navegaron junto a él las historias de sus tripulantes en cada puerto.
El presupuesto para los viajes de la embarcación es muy variable. En él se incluye alrededor de 30 mil galones de combustible, alimentación, sueldo, repuestos y ofrendas florales dependiendo de cada puerto que visiten.
A bordo del buque Gloria también viaja desde hace 8 años "Conan", el perro labrador que con su nombre hace honor al primer canino muerto en combate que acompañaba a los infantes de Marina en las batallas por la soberanía colombiana. Junto a los marineros, la mascota aprecia todos los días la majestuosidad de la naturaleza y el heroísmo de sus acompañantes.
Diariamente a las 5:30 a. m. los alumnos hacen actividades deportivas y empiezan clases hora y media después con los instructores, que son los oficiales de la Armada. En la tarde desarrollan ejercicios propios de la vida militar como acciones contra incendios, de vela, hombre al agua y abandono. Esto hace parte de la instrucción que se aplica a bordo del buque escuela ARC Gloria.
El ARC Gloria es considerado embajador de Colombia ante el mundo por hacer fuertes las relaciones diplomáticas.
Los alumnos, con el ímpetu que les imprime ser héroes de la patria, al aproximarse a cada puerto navegan con los brazos abiertos representando los colores de la bandera. En cada sitio dejan el eco de un grito que exhalan cuando expresan lo orgulloso que se sienten de ser colombianos.
El capitán Rodríguez lleva 31 años de vida militar y desde hacen 12 meses está al frente del timón del Gloria y la quinta vez a bordo pero en diferentes cargos. Su destreza y pericia le han permitido navegar en otras fragatas cumpliendo importantes misiones en los mares de Colombia y el mundo. Para él es una fortuna volver a navegar en el imponente buque.
En estos años de navegación la anécdota más reciente que recuerda es la del 25 de octubre pasado cuando llegando a Jamaica la tormenta "Sandy" los afectó con olas de hasta 10 metros. "Un análisis previo señaló que llegaríamos a ese país junto al huracán. Duramos un día entero devolviéndonos y regresamos cuando las olas no nos afectaran tanto. Aquí hay olas de 10 centímetros, allá son de 10 metros", relató.
Otra de las historias que recuerda y que le dejó muchas enseñanzas fue haber ayudado a las víctimas de la tragedia que se vivió en Haití a causa de un terremoto. "Es gratificante haber comandado una de las 2 unidades que la Armada colombiana mandó a Haití con 433 toneladas de alimentos a apoyar mucha gente necesitada. Hicimos operaciones y nos encontramos con muchas historias. Llevamos mercados al barrio más peligroso de Puerto Príncipe y nos desmantelaron. Los días siguientes regresamos y ya después la gente nos aplaudía", comentó el capitán.
En los 44 años de historia del Gloria solo han ocurrido dos accidentes fatales, entre 1970 y 1974. En uno de ellos, uno de los alumnos resbaló y cayó. En el otro, el grumete creyó que estaba amarrado y también cayó al vacío. Esos recuerdos y las acciones heroicas de los marineros acompañan al buque Gloria cuando navega los litorales del mundo.
"El buque Gloria no podrá ser el más rápido ni el más grande, pero siempre es el más bonito y el que mejor atiende a la gente a bordo", sostiene el capitán.
Tal afirmación la comparte el coronel Sergio Serrano, comandante de la Base de Entrenamiento de Infantería de Marina, al decir que la visita del ARC Gloria es muy gratificante para Coveñas ya que durante la estadía del buque los tripulantes y los infantes de Marina realizarán actividades deportivas e intercambiarán experiencias. Agregó que los engalana y enorgullece tener anclado en el mar del Golfo una gloria de la Armada.





